Vivir establecidos y prósperos es la vivencia más segura en nuestro Dios Padre. Es su voluntad que cada uno de sus hijos viva semejante realidad, y por este motivo nos ha dado todos los recursos y herramientas para lograrlo. La Palabra de Dios está llena de ejemplos, mandamientos, instrucciones y consejos de cómo lograr tal vivencia: vivir establecido y próspero.

Estos ejemplos bíblicos, igual que muchos ejemplos contemporáneos de grandes hombres y mujeres de Dios, no son de una vida sin adversidad, de suma comodidad y paz. La mayoría de estos ejemplos son de grandes pruebas, dificultades, adversidad y tribulación.

Tal vez usted se pregunta: si estos son los modelos de vivir establecidos y prósperos, ¿quién querrá vivir una vida así? Todo es una cuestión de perspectiva, de motivación, de celo y pasión por Dios y la determinación de vivir hoy con la eternidad en vista. Me encanta esto.

Jesús, por el gozo que estaba delante de Él, soportó la cruz; pero vamos a recordar que la cruz fue solamente la última parte del camino que tuvo que soportar. La traición de uno de sus discípulos, quien había sido escogido personalmente por el Padre y por él; el rechazo de los líderes religiosos, la humillación de los soldados romanos, la corona de espinas clavada en su cabeza que pudo haber provocado trauma a los nervios y un dolor agudo, igual que los azotes sobre su espalda. Sus manos y pies fueron clavados a esa cruz con clavos antiguos cuadrados, provocando daño a los nervios y un dolor agonizante, y después dejaban esa madera caer con todo su peso en un agujero para sostenerla. ¿Puede usted percibir el incremento de expectativa en cada uno de estos acontecimientos? Tal vez no, sin embargo, en medio de ese dolor insoportable, Jesús pudo soportar por el gozo de ver lo eterno, lo completo, lo prometido, lo que Él y el Padre sabían que iba a suceder.

¿Tenía sus ojos puestos sobre el temblor que siguió su último suspiro? ¿Se deleitó de antemano en la realidad de ver rasgado desde arriba hasta abajo ese pesado velo entre el Lugar Santo y el Lugar Santísimo, el que había separado a la humanidad de la realidad de la presencia de su Padre? Jesús, sin duda, estaba viendo una realidad superior en medio de una realidad natural terrible. Su gozo por ver lo invisible del reino le dio las fuerzas y determinación para mantenerse establecido en el plan perfecto.

En semejante determinación y sufrimiento de nuestro Señor, ¿le parece poca cosa pagar el precio de utilizar cada recurso que Él nos ha dado para vivir establecidos y prósperos?

El gozo de poseer las realidades superiores por medio de las promesas y bendiciones provistas en Jesús, es una de las claves para vivir establecido; pero para esto debe mantener su mirada enfocada, puesta únicamente sobre la realidad superior. Como hijos de Dios debemos sumergirnos en lo eterno para que lo temporal no tenga influencia interna en nosotros.

Tu palabra, Señor, es eterna,
y está firme en los cielos.
Salmo 119:89 NVI

¿Cómo podemos vivir con ese gozo desde lo eterno y permanecer establecidos siempre?

“Considero que tus profecías son ​​mi mayor tesoro,
y los memorizo ​​y los escribo en mi corazón para evitar
que cometa la traición del pecado contra ti”.
Salmo 119:11 TPT

Alejarse de la realidad superior por la presión de lo temporal es fallar al blanco y es robarse a sí mismo la posibilidad de experimentar la verdad del reino inconmovible de nuestro Padre. Como dice el salmista, es traición del pecado. Es conformarse a vivir como quien no tiene pacto, como quien no pertenece a la familia y bajo la mentira de una mentalidad de victima; alguien que no tiene poder frente a su adversario o circunstancia.

Usted es hijo de su Padre, empoderado para vivir establecido en las realidades superiores de su reino. Está destinado a ver la victoria en cada circunstancia y adversidad porque le ha sido dada la fe que vence ese sistema inferior. Vivir establecido es posible cuando su mirada está puesta únicamente sobre lo eterno, lo inconmovible y lo indestructible, la Palabra de Dios. Su responsabilidad es “dejar que la palabra de Cristo viva en usted ricamente, inundándolo con toda sabiduría, aplica las escrituras…” (Colosenses 3:16ª TPT) Cuanto más usted se relacione con la Palabra de Dios convirtiéndola en “su verdad”, y fijando su mirada interior únicamente sobre ella, vivirá establecido en las realidades superiores de nuestro reino. Pedirle al Espíritu Santo que ilumine el entendimiento de su corazón para que usted pueda inundarse en lo eterno, su garantía de vivir establecido.

“Abre mis ojos para ver las maravillas milagrosas escondidas en tu palabra”.
Salmo 119:18 TPT

Tomado de: Viviendo Establecido y Próspero por
Apóstol Kimberly Angulo

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