Este informe es una edición de la entrevista realizada tiempo atrás por el diario On line Infoeme al Apóstol Martín Angulo, debido a una movida que El mismo realizó con la congregación Cosecha Mundial de ir por las calles céntricas de la ciudad con el objetivo de entregar en mano dinero en efectivo ($50 y $100) a vecinos que andaban por la zona con el solo objetivo de bendecirles y decir que era una manera de mostrar el amor de Dios.

La iniciativa generó mucha repercusión en los medios y sirvió para que varios de ellos se hicieran eco y quisieran entrevistarlo, aprovechando para preguntarle acerca de otros temas también.

Transcribimos parte de la nota.

Por Emilio Moriones / infoeme.com

El Apóstol Martín Angulo, es el pastor principal y fundador de la iglesia Cosecha Mundial. No es un hombre que habitualmente aparezca en los medios, pero hoy lidera un número de personas que más de un político quisiera tener de su lado.

La intención era hacerle una nota al hombre que en la semana pidió a la congregación  salir “a bendecir la ciudad con dinero”. Algo increíble que sorprendió a muchos olavarrienses. Pero la charla derivó en otros temas que no son nuevos, aunque esta vez las preguntas encontraron nuevas respuestas, quizás las más arriesgadas de un líder religioso en los últimos tiempos.

Admitiendo el diezmo, indagando el pensamiento humano. Explícito. El Apóstol Martín Angulo, respondió todo y dejó frases más que interesantes. Empezando por la curiosa movida que fomentó para regalar dinero en la calle.

Infoeme. ¿Cómo se explica esa movida para que la gente no haga un prejuicio de esto?

Apóstol Martín: “Creo que lo lógico que nosotros experimentamos todos los días en el reino de Dios lo tenemos que entender como ilógico, pero no para la mente de Dios. De tanto en tanto hacemos un ayuno que nos lleva a nosotros a escuchar mejor lo que Dios nos quiere decir, y hacemos ayunos muchas veces como congregación por la ciudad o por la familia. Estábamos en la iglesia orando y en ese momento Dios me habló a mí y me dijo “quiero que hagas esto porque quiero bendecir la ciudad”. Pasa por mí, el decirle a la gente pero está en la gente querer hacerlo. Les comenté lo que Dios me decía a unas cuatrocientas personas y todas empezaron a poner plata en unos cestos. Formamos cinco grupos y le dimos la plata a la gente que pasaba por la calle, al que fuera. Queremos bendecir la ciudad. No fue una idea nuestra, fue una estrategia de parte de Dios como lo que pasó en Jericó, y está escrito en la Biblia (en el libro de Josué).

A la gente le causó una impresión, y pensaron… ¿cómo puede ser que nos estén regalando plata? .

Hay que entender lo que quiere decir “ser generoso”; en la Biblia se usa mucho. Ser generoso quiere decir no sólo el dar algo, sino que habla de libertad. Hay cosas en la esfera que no se ven, que suceden dentro de una ciudad que nadie se da cuenta. Cosas así permiten liberar a la ciudad de cosas que se están haciendo en la oscuridad, corrupción, que no le hacen ningún bien a la ciudad. Cosas así se rompen.”

 

Infoeme. ¿Cuando Ud. habla de corrupción, habla conociendo por donde pasan esas cosas?

Apóstol Martín: Pasan por muchos lados. Dentro de la sociedad, están sucediendo cosas que tal vez a los ojos de las personas no se están notando, pero están sucediendo. La gente no lo ve o hace la vista gorda y eso es  algo grave porque perjudica a la sociedad. La pobreza se ve como algo cotidiano, pero va más allá de ser pobre, es un estado de cómo está el alma de la persona, por eso vive en pobreza. Y la pobreza se rompe dando. Jesús también dio plata para ayudar a la gente. Eso es lo que nosotros estamos haciendo y lo vamos a seguir haciendo.

Infoeme. ¿Qué va a pasar en los próximos años?

Apóstol Martín: Nosotros estamos proyectando grandes obras para la ciudad y para el país. La iglesia  está haciendo grandes obras. La ciudad de Olavarría ha evolucionado tremendamente. Cuando se abre la esfera espiritual, se empieza a afectar lo natural para bien. Nosotros no estamos tomando todo el crédito de lo que se ha hecho, como por ejemplo la autopista, el enlace de 226 y 3, la prosperidad, etc, pero parte del crédito lo tomamos de esta manera: hemos decretado que va a suceder, lo hemos hablado. Parte de lo que se ha manifestado, más allá de todo lo que han hecho las autoridades, que lo honramos, también nosotros hemos ayudado en la parte espiritual. Se decretaron cosas que al ojo natural eran imposibles hace diez años. Y hoy son una realidad.

Infoeme.¿Qué peso o influencia tiene la Iglesia en la política?

Apóstol Martín: Hay mucha gente de la política que viene o ha venido porque sabe que esta es una iglesia grande, y como ven tanta gente vienen para decir “yo estoy acá, voy a ver si puedo tener algunos votos”. Pero yo le digo a la gente de la iglesia que ore y tenga la dirección de Dios para elegir, a quien Dios le dice por ejemplo que voten, entonces la persona está segura de lo que está haciendo, es una decisión propia.
La iglesia evangélica no ha llegado al punto de entender lo que estoy diciendo, la fuerza que una iglesia tiene para afectar la esfera espiritual. Si la iglesia toma conciencia del poder que tiene en el nombre de Jesús, puede desatar cosas que acá en la Tierra afectan positivamente para que aquellos que nos representan puedan ser personas que gobiernen con justicia. Hay un proverbio que dice “Ay de la Tierra si el que les gobierna es hijo de un siervo”, el siervo es siervo, y ese siervo va a bajar el gobierno a la mentalidad de un siervo. Si el hijo de un príncipe es el que gobierna entonces la Tierra (la sociedad), está segura.

Los políticos no van a tomar de mí ventaja para instar a la gente de la iglesia a votar o seguirlos. Eso no va a pasar. Si oramos por ellos. Bendecimos a quienes nos están gobernando, nada más.

Infoeme.¿ Como van a seguir insertándose en la sociedad?

Apóstol Martín: Hay que entender que las ideas hace diez años atrás eran totalmente diferentes a las de hoy. Nosotros entendemos este principio: si queremos llegar a la sociedad tenemos que meternos en la sociedad. Si una iglesia quiere impactar en una ciudad se tiene que relacionar con las diferentes esferas de la sociedad, por eso lo estamos haciendo, porque Dios nos está guiando a hacer esto.

Hoy en día, porque la iglesia evangélica ha crecido tanto y hay un respeto diferente, entonces no está siendo tan difícil. La gente está aceptando que hay otra alternativa, algo que se ofrece diferente. Hay algo que la iglesia evangélica tiene, si podemos hablar sin desmerecer al resto de los credos religiosos, que no es tan ortodoxo o religioso, es un espacio.

Infoeme.¿Qué le gustaría que la sociedad dejará de pensar acerca de la Iglesia Evangélica?

Apóstol Martín: Más allá del tema de lo que la gente pueda pensar, lo que a mí, más me interesa es que la gente empiece a pensar en su corazón, acerca de  la necesidad de Dios para que haya un cambio, si no la gente va a seguir pensando lo mismo, aún sin saber, por ejemplo, que el mismo Estado argentino les está sacando el diezmo (a través de diferentes impuestos que la gente paga que va a la iglesia católica para financiar obras, obispos, etc).Y esto està en la Constitución Argentina y yo pregunto… y ¿cuándo se oye hablar de eso? En los impuestos está ya el diezmo y cuántos lo saben, cuántos de la gente común y corriente saben que en la luz, en el gas hay un porcentaje que es de diezmo para la iglesia católica. Todos lo dan de alguna manera. Acá la gente viene y da porque es su deseo. Si a mí me cuestionaran por lo que hago con la plata, es un hecho, está la escuela, está el jardín, está este edificio, está en las obras que hacemos.

Lo más importante es que la gente pueda entender que hay una necesidad, cuando la gente no puede comprender habla. Hay gente acá que me odiaba y hoy están en la iglesia. Mi petición más grande es que la gente llegue a entender que no es que van a un lugar para dejar la plata, si no que como las otras iglesias evangélicas y cualquier otra iglesia tenemos las puertas abiertas para que ellos puedan conocer al verdadero Dios, esa es toda mi pasión, me doy por eso. Vine a Argentina hace 25 años con una misión, vendí todo lo que tenía y traje a mi familia. Es lo que se llama vivir por fe y Dios nos ha sostenido hasta el día de hoy, y nos va a seguir sosteniendo.

 

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